Influenza A(H1N1)

 

virus de influenza A (H1N1)

Influenza A(H1N1)

 

La nueva influenza A (H1N1), identificada por primera vez en marzo del 2009 (inicialmente denominada “gripe porcina”), es una enfermedad causada por un nuevo virus de influenza A (H1N1) originado en el 2009, que nunca antes había circulado entre los seres humanos. Este nuevo virus de influenza se originó por reordenamiento genético entre un virus de influenza porcino, un virus de influenza humano y un virus de influenza aviar. En la actual pandemia, este “nuevo” virus se trasmite de persona en persona y no está vinculado con ningún virus que haya circulado anteriormente en la población (1).

Síntomas de la influenza A(H1N1)

Los primeros síntomas de la influenza A(H1N1) son de tipo “síndrome típico de influenza”, similares a los síntomas observados con la influenza estacional (producida por un virus de origen humano que circula habitualmente durante el periodo invernal): fiebre, tos, dolor de cabeza, dolor muscular y articular, dolor de garganta y secreción nasal, ocasionalmente acompañados de vómitos o diarrea (1).

El virus de influenza A(H1N1) parece ser tan contagioso como el virus de influenza estacional, y se propaga rápidamente, particularmente entre los jóvenes (de 10 a 45 años). Al igual que la influenza estacional, las manifestaciones clínicas de la enfermedad van desde síntomas muy leves hasta afecciones graves que pueden, incluso, causar la muerte (1).

El 11 de junio de 2009, la Organización Mundial de la Salud (OMS) tomó la decisión de ascender la alerta pandémica del nivel 5 al nivel 6, que corresponde al nivel más alto de alerta mundial de preparación para la pandemia de la OMS (2).

Epidemiología y prevención de la influenza A(H1N1)

El nuevo virus de influenza A (H1N1) se trasmite de persona a persona, tan fácilmente como el de la influenza estacional, cuando un sujeto infectado tose o estornuda, y sus secreciones infectadas pueden ser inhaladas por una persona susceptible o contaminar manos o superficies (1).

Para evitar la propagación de la enfermedad, los enfermos deben cubrirse la nariz y la boca con la parte interior del brazo cuando tosen o estornudan, quedarse en sus casas, lavarse frecuentemente las manos y mantenerse alejadas lo máximo posible de las personas sanas.

La vacunación constituye uno de los medios más eficaces para proteger a los seres humanos durante las epidemias y las pandemias de influenza. Entre las diversas medidas recomendadas, figuran el uso de antivirales, el distanciamiento social y el cumplimiento de las normas de higiene personal (3).

Referencias: 

1- ¿Qué es la nueva gripe A? : http://www.who.int/csr/disease/swineflu/frequently_asked_questions/about_disease/es/index.html
(Visitado el 8 de octubre de 2009)

2- Declaraciones del Director general de la OMS, Dr Margaret Chan : http://www.who.int/mediacentre/news/statements/2009/h1n1_pandemic_phase6_20090611/es/index.html
(Visitado el 8 de octubre de 2009)

3- Vacunas contra el nuevo virus gripal A(H1N1) : http://www.who.int/csr/disease/swineflu/frequently_asked_questions/vaccine_preparedness/es/index.html
(Visitado el 8 de octubre de 2009)